Después de estar un tiempo esperándolo, por fin el día 16 de Noviembre del 2007, llegó al mundo y a las vidas de unas cuantas personas un ser fantástico y muy especial.
Edu, que así es como se llama este niño, tras afrontar y superar con éxito unos pocos trámites, que le puso la vida antes de poder quedarse definitivamente con nosotros, está cada día superándose.
En estos casi 3 meses, he tenido la oportunidad de tenerlo en brazos varias veces, gracias a su madre, y os puedo asegurar que para mi ha sido una experiencia única e inexplicable. He de agradecer la confianza que ha depositado en mí la madre del niño. Gracias!!!
El poder tener esa cosita, que día a día esta más grande, para mí ha sido casi lo más gratificante que he podido hacer en toda mi vida. Lo mejor de todo, es que, incluso creo que el pequeñín parece que confíe en mi, por lo menos se tranquiliza. También cabe la posibilidad de que esté tan callado porque esta rezando y pensando “Dios mío, que no le fallen los brazos”.
Estoy seguro que llegará a ser una gran persona en la vida, porque si sólo llega a ser la mitad de maravilloso que es su madre, se saldrá con creces de la famosa “Campana de Gauss”, que nos ¿Normaliza a todos?
A partir de ahora, espero que goce de una buena salud para ir día a día caminando hacia delante y nosotros que también la tengamos para verlo caminar.
El Ser humano es feliz en la medida en que es consciente de que posee un talento capaz de transformar la mueca de un dolor ajeno en la sonrisa de una alegría.